Federico Azpilcueta 

Federico Azpilcueta Ferrer was born in the morning of June 26th, 1984, in Mendoza, Argentina. His parents are Edgardo Antonio Azpilcueta Blasco and Beatriz Ferrer Cason. He spent his childhood in Chacras de Coria, his picturesque hometown. His first contacts with art started at an early age. Since 1994 he attended an arts workshop called "Los bajitos pintan bien", where his teachers, Miriam Palloti and Silvia Odoriz soon discovered his painting skills.

As years passed, he always found time to paint. Once at university, and due to his excellent academic performance, he was awarded a scholarship to continue his architecture studies in Mexico. It was there that he had the chance to study famous American artists, and discover their techniques, style, and local colour. He could later take advantage of their influence to enrich his own creation. At present, he divides his time between his job as an architect and painting, his passion. His particular style, his personal use of colour, and the subtle and original shades of his production are clear proof of his artistic growth and creative sensitivity.

Federico Azpilcueta Ferrer nació en la mañana del día 26 de junio de 1984 en Mendoza, Argentina, hijo de Edgardo Antonio Azpilcueta Blasco y Beatriz Ferrer Cason. Su niñez transcurrió en las pintorescas calles de "Chacras de Coria" Luján de Cuyo.
Con sus estudios primarios empezaron los primeros encuentros con el arte.
1994, año en que se inició concurriendo a un taller de arte llamado " Los bajitos pintan bien", con las profesoras Miriam Palloti y Silvia Odoriz. Fueron ellas las que empezaron a ver crecer al artista que con sus 10 años de edad ya mostraba habilidades para la pintura.
Siguió pintando en forma esporádica pero siempre bajo la influencia de grandes artistas. Ya en la universidad, cursando la carrera de arquitectura, su excelente desempeño académico lo hizo acreedor de una beca para cursar parte de sus estudios en México. Aprovechó su estadía en ese país para estudiar a los artistas de la cuna Americana, descubrió sus técnicas, su estilo, su color local, y tomó de ellos pinceladas que reflejaría después en su propia obra. Fue un encuentro directo con su crecer artístico.
Hoy divide su tiempo entre el ejercicio profesional como arquitecto y la pintura, su gran pasión. Su trazo particular, el uso personalísimo del color, y el tono intimista y sutil de sus cuadros dan cuenta de su crecimiento artístico y de su sensibilidad creativa.